Jonathan Carvallo tiene 44 años de edad y cubre su presbicia con unos coloridos lentes hechos por él mismo. Es abogado y artista visual. Usa collares y brazaletes elaborados con diversos materiales mientras camina por las calles de la ciudad. Al litoral baja en moto a hacer surf, pero si pudiera manejar bicicleta hasta la costa varguense, no lo pensaría dos veces. Los mismos encuentros de contrastes, colores y expresiones de su día a día, el artista los expone en cada una de las piezas que conforman Entre Caracas y La Guaira, su más reciente muestra que inaugura el domingo en La Caja del Centro Cultural Chacao.

“Aquí está la cotidianidad en la que transcurre mi vida entre la ciudad y la playa, entre una actividad corporal como el surf y la creación artística. Muestro cosas que no parecen tan evidentes: en ese recorrido entre el mar y el concreto, hay muchas referencias visuales que me permiten, desde la ironía y desde lo lúdico, replantear la realidad”, explica Carvallo cuyas creaciones presentan nociones que filtran las relaciones entre sociedad, política y cultura.

Una instalación resume la experimentación del artista con diferentes elementos: material reciclable, fotografías, pintura, grafito y alambre. “Bahía del Caribe” está compuesta por 12 paraguas que cruzan en fila la sala de exposiciones. “Tiene que ver con la ordenación espacial de las costas; hay orden y desorden. Hay suciedad y naturaleza, eso también es evidente en el transitar entre la costa y la ciudad”, añade Carvallo a propósito de una de las 36 piezas que versan sobre la intervención en la noción de territorialidad desde la plástica.

Carvallo es egresado de la Escuela Superior de Artes Plásticas Armando Reverón, y en su trabajo de grado combinó su experticia como abogado y la creación estética. En la exposición presenta “Ley territorial del plátano”, una pieza en la que utiliza el foto-tirro, una técnica propia y experimental en la que el artista investiga sobre los efectos lumínicos.

“Hice una ley con 17 artículos y una exposición de motivos, en la que la planta se toma como referencia de pertenencia del territorio. Es como la ciudad, hay muchos elementos que puede que no tengan relación pero ayudan a conformar el espacio”, agrega sobre la pieza en la que combina tirro, grafito y spray.

“Me gusta que en las exposiciones la gente pueda tener encuentros con la luz desde las obras; aquí casi todas rebotan colores sobre el cuerpo”, dice el creador de “Coctelera cinética tres en uno”, un poste interactivo que se enciende cuando un espectador se acerca. En la pieza el artista combina material reciclable, luces y pequeños negativos fotográficos que narran la historia de las artes plásticas y la arquitectura nacional a través de sus personajes más importantes.

La combinación de técnicas es el hilo conductor de la muestra en la que hay una pieza de la colección El brujo de Yaracuy, inspirada en el trabajo del fotógrafo Claudio Perna. En “Motocicleta”, se juntan tres procesos que completan la pieza: “Primero el montaje de todos los elementos como una instalación, después tomo la fotografía y luego intervengo esa imagen”, explica.

Carvallo expone durante un período de conflictividad, sin embargo, asegura que “cualquier momento es oportuno para que un artista se exprese y más cuando una sociedad está atravesando momentos difíciles, eso exige que los creadores tengamos un compromiso mayor con lo que hacemos. Considero que sería favorable que dejáramos de utilizar un pasado que no nos define o un futuro que nunca llegará. Podríamos ser una mejor Venezuela si aprendiéramos a vivir más en elpresente”.

FICHA

Entre Caracas y La Guaira

Del 13 de agosto al 17 de septiembre

Sala La Caja del Centro Cultural Chacao

Horarios:

Martes a sábado, de 1:00 pm a 6:00 pm

Domingo, de 11:00 am a 5:00 pm

Entrada libre

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